LA Queja

La Queja

DESCUBRE CÓMO AFECTA EN TU VIDA Y  CÓMO MEJORAR

Muchas veces nos quejamos de nuestra situación actual, de un trabajo, de una persona etc. Y aunque la queja como espacio de desahogo y petición de contención debemos darle espacio porque es un aviso de un malestar, si ésta se vuelve constante, persistente, un espiral de pensamientos negativos, no hace más que mantenernos ocupadas sin ocuparnos. Por ahí leí, que las preocupaciones excesivas son como una silla mecedora, te mantiene ocupada pero no te lleva a ningún lado. Además, la queja es amiga de emociones como la frustración, la sensación insignificancia y escasez.

La queja puede ser un mecanismo de evasión, te distrae, una vía para poner la atención afuera, en lo que no te da el mundo, o la gente, o el gobierno, o Dios, o tu pareja, o tu jefa/e etc. Está centrada en lo que no hay para ti allá afuera. Entonces, ir hacia adentro, buscar las respuestas y acciones en ti, siempre es un paso más empoderante que la queja.

Pregúntate: Si la X situación no la deseo: ¿Cómo quiero estar? ¿Cómo se siente estar en otra situación, en esa que sí quiero alcanzar?  Esa sola respuesta te puede permitir conectar con las emociones de un estado mejor, aparecerá por ejemplo, la alegría, la felicidad, la libertad. Esas son emociones más expansivas, que conectan con ideas más creativas, ideas que te pueden permitir ver la luz al final del túnel.  

Tu emoción expandida te traerá pensamientos expandidos, la vibración de una emoción más elevada traerá pensamientos más elevados, es una reacción en cadena, podrán aparecer ideas de solución o gratitud, caminos de sanación y quizá también luces de acciones que te permitirían salir del agobio de la queja. Es un primer paso, y puede ser importante para ir por los siguientes.

Recuerda la queja insistente, es una rueda de hamster, vueltas y vueltas y no avanzas nada.

Ps. Jasna Recabal De la Fuente

Agosto 2022

Ayudo a mujeres a transformarse y a vivir alineadas con su felicidad